Rabino Efraim Rosenzweig
(Jol Hamoed Sucot)
El mes de Tishrei se caracteriza por ser un mes cargado de festividades dentro del calendario hebreo. Todavía no se han acallado los ecos de Iom Kipur, cuando comenzamos a vivir otra de las festividades de peregrinaje de nuestro luaj, que es la festividad de Sucot.
El shabat intermedio de Sucot se conoce como shabat Jol Hamoed Sucot. Sucot es una celebración en donde festejamos lo transitorio y precario, tal como es una sucá.
Siendo uno de los Shloshet Haregalim, las tres festividades de peregrinación, ocupa un lugar importante dentro del luaj ivri, el calendario judío.
Cuenta el Talmud que durante los días de jol hamoed, se desarrollaba en Jerusalem, Simjat Bet hashoeva, “la fiesta de la extracción del agua”, donde desde el manantial de Shiloaj, se llevaba agua como ofrenda al altar del Templo y luego se desarrollaba un gran festejo en todo Ierushalaim. Esto tiene relación con el hecho que, de acuerdo a nuestros sabios, en Sucot se juzgaba al mundo por el agua y quedaba determinado si el año sería lluvioso o seco. Esto tenía una importancia decisiva para el agricultor.
Dicen nuestros sabios que, quien no vio esta celebración no sabe realmente lo que es celebrar y festejar.
Son muchas las facetas o caras de Sucot. Por un lado, está la presencia de la fe del Pueblo hebreo que recuerda y agradece al Creador el haberlo protegido en el desierto, durante su larga travesía por medio de nubes de gloria.
Por otro lado, está la faceta social, ya que morar en la sucá una semana, nos manifiesta nuestro reconocimiento por tener todo el año una vivienda digna y un techo seguro, que muchos no tienen nunca.
Otra cara de la fiesta es la capacidad de reencontrarnos con la naturaleza, el aspecto ecológico. Durante todo el año, encerrados entre cuatro paredes nos desentendemos del mundo exterior y de lo natural. En Sucot sin renegar de los adelantos tecnológicos, nos reencontrarnos con el aire libre.
Finalmente, Sucot nos presenta un aspecto nacional, ya que nos recuerda lo efímero de la vida diaspórica. En ese sentido la sucá representa a la diáspora o el exilio, siempre expuestos a una lluvia o un fuerte viento que nos haga imposible vivir allí.
Cualquiera sea la cara que festejemos de Sucot, podamos hacerla parte de nuestras celebraciones.
Shabat shalom ve Jag Sameaj!!!