Vaieji

By enero 2, 2026 Parashot
2 enero 2026 / 13 tevet 5786

Rabino Efraim Rosenzweig

(Génesis 47:28-50:26)

La parashat Vaieji que leemos en este Shabat, marca el final del Séfer Bereishit, el libro de Génesis. El relato bíblico de nuestra lectura semanal señala que Iaacov cumple ciento cuarenta y siete años, habiendo pasado los últimos diecisiete en Egipto, y está por fallecer.

 

Iaacov hace llamar a Yosef y le encomienda trasladar sus restos mortales a la tierra ancestral. Un culto muy importante alrededor de la muerte se había desarrollado en Egipto. Las pirámides son las extraordinarias tumbas de los potentados, donde eran enterrados con sus ropajes más finos, con comida y provisiones para el viaje hacia el Más Allá. Iaacov no desea identificarse con esa especulación (o teología) que coloca el énfasis en una vida ulterior. El judaísmo es una teoría para la vida, que acentúa y valora este mundo y por lo tanto constituye una perspectiva muy diferente a la egipcia. El éxodo no significa únicamente la ruptura con las cadenas de la esclavitud física. El éxodo de Egipto señala una actitud de rebeldía frente a la óptica de los habitantes de ese país y señala una vía alterna, diferente enteramente a la escala de valores allí reinantes.

 

Para el judaísmo, ni el lugar ni una edificación (con las notables excepciones del Monte del Templo y del Beit HaMikdash) poseen santidad. El judaísmo santifica el tiempo, los momentos del año que tienen un significado especial, tal como los días festivos sagrados, con el Shabat a la cabeza.  Mientras que en Egipto se aprecia y glorifica lo permanente, el judaísmo entroniza el cambio. El crecimiento, el desarrollo y por lo tanto la vida misma, dependen de la posibilidad de cambio y esto radica su importancia vital.

 

 

Iaacov está enfermo. Iosef y sus hijos Efraim y Menashé vienen a visitarlo. Es la primera vez que se menciona el estado de enfermedad en la Torá. Algunos expositores sugieren que, anteriormente, los seres humanos morían repentinamente, sin ninguna señal previa. Estornudaban y morían inmediatamente (quizás de allí viene el ¡salud! Cada vez que alguien estornuda.

 

La enfermedad, como síntoma de una muerte próxima, le otorga a la persona la oportunidad de tomar ciertas decisiones de último momento, que pueden ser de importancia trascendental. Iaacov no reconoce en un principio a los hijos de Iosef, pero los bendice al enterarse de su identidad.

 

Es interesante mencionar que la parashá se llama Vaieji y vivió, pero nos habla de los últimos años de la vida de Iaacov y su muerte y también del final de la vida de Iosef. ¿Porque esta parashá se llama Vaieji y vivió cuando en realidad habla de muerte? Explican nuestros sabios que los tzadikim como Iaacov, son llamados en su muerte vivos por todo lo que entregaron y los malvados son llamados muertos aun cuando estén con vida.

 

Shabat Shalom!