Lej Lejá

By octubre 31, 2025 Parashot
31 octubre 2025 / 9 JESHVAN 5786

Rabino Efraim Rosenzweig

(Génesis 12:1-17.27)

Dice el texto de la Tora: “Abram tomó a Sarai su esposa y a su sobrino Lot, toda la riqueza que habían acumulado y a todas las personas que habían adquirido en Jarán; y se embarcaron rumbo a la tierra de Canaán, y fueron a la tierra de Canaán” (Génesis 12:5)

 

Explica Rashí sobre este versículo: Ellos llevaron a estas personas bajo las alas de la Presencia Divina: Abraham convirtió a los hombres y Sara convirtió a las mujeres (Rashí en Génesis 12:5)

 

¿Que tenían de especial Abraham y Sara para acercar a las personas a los valores de la fe y el monoteísmo?

Para responder esta pregunta, primero debemos entender el rol único de Abraham en la transmisión del conocimiento de D’os. El Raavad (Hiljot Avodá Zará 1:3) pregunta por qué sólo a Abraham, de todas las personas justas de su generación y de las diez generaciones previas, se le da el crédito de haber influenciado a las masas. Seguramente los otros también protestaban en contra de la idolatría y reprochaban a los malvados de su época. Él responde que las otras personas sabias amonestaban a sus contemporáneos, pero no eran capaces de romper sus ídolos porque los adoradores, los escondían. Sólo Abraham fue capaz de encontrar los ídolos.

 

Las palabras del Raavad son difíciles de entender. ¡¿Era acaso, nuestro patriarca Abraham solamente un mejor detective que las otras personas sabias y por eso fue capaz de descubrir los ídolos ocultos?! Más allá de eso, ¿qué quiere decir el Raavad con que ellos “escondían» sus ídolos? Nimrod y sus cómplices adoraban públicamente ídolos y los productores de ídolos, como el padre de Abraham, tenían un comercio abierto.

 

Para entender al Raavad necesitamos un entendimiento más profundo de la antigua idolatría. Maimónides explica que la idolatría original era un error bien intencionado. Tal como uno honra a un rey al honrar a sus emisarios, así la generación de Enosh adoraba a varios fenómenos naturales, a los que D’os había investido con ciertos poderes, como medio para honrar al Creador de esos fenómenos. Su error fue que fallaron en reconocer que demostrar respeto a los emisarios del rey es sólo una forma de honrar al rey cuando él está ausente. Pero cuando él está presente, es equivalente a una rebelión. Dado que D’os siempre está presente, adorar a sus creaciones es siempre una rebelión:

 

Los que adoraban ídolos en la generación de Abraham no escondían su idolatría físicamente, sino espiritualmente. Ellos la enmascaraban como un acto de rectitud y de honor a D’os Creaban ideologías para camuflar sus pecados con luz y virtud. Antes de Abraham, nadie había sido capaz de exponer esta falsa apariencia, de delinear la luz y la oscuridad.  Esta falla les impidió ejercer todo tipo de influencia duradera en aquellos a los que amonestaban. Ellos no pudieron “romper” los ídolos.

 

Sólo Abraham vio la luz y la oscuridad en su verdadera perspectiva y transmitió eso a las masas. Expuso al mal por lo que era y así transformó a los adoradores de ídolos en fieles creyentes.

 

Podamos tomar el ejemplo de Abraham y Sara y enseñar los valores de la fe y el monoteísmo comprometido y ferviente.

 

Shabat Shalom!