En la vida comunitaria hay momentos que marcan un antes y un después. Hoy nos encontramos frente a uno de ellos; la posibilidad de una unión entre nuestra Comunidad Sefaradí y el Mercaz.
La unión que propone la Comisión Proyecto Unión –integrada por miembros de ambas instituciones– no busca borrar identidades ni diluir historias. Al contrario, es un espacio para conocernos mejor, para ajustarnos mutuamente y para descubrir las riquezas que cada entidad puede aportar. En palabras sencillas, es un proceso gradual, donde lo positivo se irá manifestando en la medida en que caminemos juntos.
Estamos seguros que todos y cada uno de los miembros de la comunidad compartimos el mismo sueño, que es anhelar lo mejor para nuestra Comunidad y su futuro. Cada decisión que tomemos estará guiada por ese deseo común de fortalecer nuestra identidad, cuidando nuestro patrimonio y proyectándonos para las próximas generaciones.
Este caminar nos permitirá mirar con confianza hacia el futuro, sabiendo que cada paso traerá beneficios concretos:
Más oportunidades para los socios: Esto se logra realizando actividades conjuntas, programas de sociabilidad culturales y educativos que amplíen la participación y el acceso.
Fortalecimiento institucional: Se logra sumando fuerzas, lo que significa tener más recursos materiales para enfrentar los desafíos de hoy.
Pluralidad enriquecedora: Se obtiene del encuentro entre nuestras raíces sefaradíes y la amplitud del Mercaz, abriendo un abanico de experiencias que enriquecen la vida judía.
Camino gradual: Esta primera parte de unión es un proceso de ajustes y aprendizajes, y no una fusión inmediata. Es la oportunidad de probar, de convivir y de crecer paso a paso.
Es así como, el próximo 23 de septiembre, en la Asamblea Extraordinaria, los socios tendrán la palabra. Allí se decidirá si damos este primer paso hacia la unión. La votación será el reflejo de nuestra voluntad colectiva, de nuestra confianza en que juntos podemos construir un futuro más sólido.
Recordamos a nuestros lectores que, en las últimas ediciones de la revista, hemos compartido las inquietudes de nuestros socios y las respuestas del director, Sr. Andrés Nahmias, quien con su habitual buena disposición y cordialidad nos ayudó a aclarar dudas sobre el proyecto de unión con el Mercaz.
En esta ocasión, quisimos dar un paso más y escuchar directamente el parecer del presidente de nuestra Comunidad, Sr. Manuel Gomberoff, para conocer qué espera de la decisión que nuestros socios tomarán en la Asamblea Extraordinaria del próximo 23 de septiembre a las 19:00 hrs.
Esto fue lo que amablemente y con mucha convicción nos señaló:
“Esta es la oportunidad de dar un paso histórico; formar una gran comunidad Masortí, probablemente la más grande de América del Sur. Al unirnos, no solo generaremos sinergia, sino que ampliaremos y fortaleceremos todas nuestras actividades, desde el culto hasta los programas culturales y sociales, fomentando nuestro judaísmo, conservando nuestro patrimonio y ofreciendo más espacios de participación a cada socio.
La unión permitirá que, cada Shabat, tanto nuestros socios como los del Mercaz puedan elegir asistir a la sinagoga que les quede más cercana, sea nuestra sede o la del Mercaz, sintiéndose igualmente parte de una misma comunidad.
Queridos socios, no dejemos pasar esta oportunidad. Es el momento de pensar en grande, de proyectar nuestro legado hacia el futuro y de construir juntos una kehilá más fuerte y ¡más viva que nunca!!”
Shabat Shalom