Ajarei Mot-Kedoshim

By abril 23, 2026 Parashot
24 abril 2026 / 7 Iyar 5786

Rabino Efraim Rosenzweig

(Levítico 16:1-20:27)

La palabra kadosh es traducida generalmente como “santo” o “consagrado”. La palabra santo en el imaginario popular está ligada a la idea de la persona que está en un nivel distinto del que está el resto de las personas, llegando a hacer o realizar actos sobrenaturales o milagrosos.

 

Cuando se eleva a alguien a la santidad se lo coloca en la categoría de alguien venerable o a quien se puede invocar para conseguir aquello que naturalmente no podríamos obtener. No es esa la visión judía.

 

Por el contrario, la visión judía percibe a aquel que alcanza la santidad, como alguien que cumple lo que el Todopoderoso le exige en el texto de la Torá. Algo que es factible de alcanzar a través de nuestros actos y conductas.

 

En este shabat leemos dos parshiot de la Torá. La segunda de ellas se denomina Kedoshim.

 

En la parashat Kedoshim se nos exige a los judíos ser kedoshim, es decir ser santos. Pero no en el sentido anteriormente descripto, de alguien sobrenatural o rodeado de un aura único y especial que le permite hacer milagros.

 

Se le pide a la persona ser honesta y honrada, respetar a los padres, cumplir con disposiciones de asistencia social y ayuda al necesitado, no prestar falso testimonio, ni vengarse, ni guardar odio o rencor, para rematar con una frase que es el centro del pensamiento bíblico:…”amaras a tu prójimo como a ti mismo … (Levítico 19:18).

 

La mayoría de esas exigencias se encuentran en el capítulo 19 del libro de Levítico. Un texto que en muchos aspectos nos hace recordar a los diez mandamientos, más el agregado de algunos textos complementarios.

 

Quien cumple con estas disposiciones alcanza de acuerdo a la Torá, la santidad.

 

Se ve de todo esto, que no solo no está fuera de nuestra posibilidad ser santos, sino que la Tora espera de nosotros eso, y debemos estar dispuestos a alcanzar ese grado para cumplir con nuestra misión en el mundo.

 

El hecho de vivir en una sociedad a menudo injusta y cruel, hace que estos pedidos divinos parezcan una carga ética muy significativa sobre nosotros. En realidad es lo mínimo que se espera de nosotros.

 

En este shabat comprometámonos a alcanzar la santidad, que no es otra cosa que ser mejores seres humanos. De esta manera estaremos construyendo una sociedad mas justa y un mundo mejor para nosotros y nuestros hijos.

 

Shabat Shalom!