“Una decisión que marcará nuestro futuro por generaciones”

En la pasada Asamblea de Socios del domingo 26 de julio, nuestra Comunidad vivió un momento relevante cuando Andrés Nahmias, director de la Comunidad y presidente de la Fundación Lev Chile, presentó a los asistentes un proyecto que busca unirnos al Mercaz.  No se trata solo de una propuesta administrativa, sino de una visión que apunta a la continuidad, la solvencia y la proyección del judaísmo conservador en Chile.

Conversamos con Andrés, ya que entendemos qué para nuestros socios resulta fundamental comprender en mayor profundidad los alcances de esta propuesta de unión con el Circulo Israelita de Santiago (Mercaz).  En sus palabras, se revelan las motivaciones, los desafíos y la visión que inspiran este proyecto, el que podría marcar el destino de nuestra vida comunitaria en las próximas décadas.

1.-Después que el primer intento de unión entre sefardíes y ashkenazíes no prosperara, ¿qué razones llevaron a retomar este camino? ¿Qué ha cambiado hoy para que se considere posible y necesario volver a intentarlo?

Nuestra comunidad tiene un déficit operacional anual sostenido, con un escenario económico muy complejo; lo que sumado a las inversiones que vamos a hacer:  compra del terreno al estadio Israelita, inversión en el proyecto de remodelación/construcción y en unos 10 años comprar un terreno para Cementerio, nos llevará a la pérdida de nuestro patrimonio.

Además, la cantidad de Bar/ bat Mitzvah, matrimonios y asistencia a Shabat es realmente muy bajo, por lo que tenemos un diagnóstico malo. Tenemos que ser responsables y algo tenemos que hacer para cambiar este lamentable destino.

Por otra parte, el proyecto de remodelación y la ubicación de nuestra Sinagoga en el Estadio Israelita es un tremendo activo que tendremos, lo que nos llevó a presentárselo y conversar con el Circulo Israelita de Santiago (CIS). Hoy están las voluntades, líderes y confianzas mutuas de ambas comunidades para concretar esa Unión

La Unión es una tendencia que se está dando en comunidades judías de todo el mundo, donde distintas kehilot se unen manteniendo sus diferencias — «united but not uniform». No estamos inventando algo nuevo ni arriesgado, estamos siguiendo un camino que ya ha probado funcionar en otros lugares

2- ¿Qué se busca realmente con este proyecto de unión y cuál es la visión que los inspira y qué beneficios esperan que traiga para la vida comunitaria?

Con la Unión seremos la Comunidad Judía más grande de Latinoamérica. Se fortalecerá el judaísmo Conservador en Chile, proyectándolo a las futuras generaciones. Dejaremos de tener déficit operacional, se nos soluciona el problema del cementerio, tendremos economías, protegeremos y administraremos el patrimonio comunitario, asegurando que continue al servicio de las futuras generaciones. Y aunque se piense lo contrario, se va a potenciar la identidad e historia Sefardí en la Nueva sede

3- ¿Qué impacto crees que tendrá esta unión en la vida comunitaria futura y ¿Cómo imaginas la vida comunitaria en cinco o diez años si esta unión prospera?

Imagino una vida judía conservadora en Chile más fuerte, más grande y activa, con ambas comunidades manteniendo su identidad y costumbres, pero compartiendo el impulso y la solidez de un proyecto de crecimient0.

4- ¿Cuáles han sido los principales desafíos que han enfrentado en este camino?

Ja ja ja, avanzar con mucho cuidado…. Convencer primero al Mercaz, luego al Directorio anterior y hace un par de semanas al Directorio entrante.  Nuestro desafío ahora es que los socios voten a favor de este proyecto de Unión en la Asamblea Extraordinaria próxima.  En todo caso no ha sido tan difícil ya que los números hablan por sí solos y pasar a ser una comunidad solvente de más de 1.500 familias son datos que le han hecho sentido a la mayoría de los socios

5.- En el plano administrativo, ¿cómo se organizará esta estructura? ¿Se contempla la creación de un Directorio común para ambas comunidades o cada una mantendrá el suyo, y de qué manera se coordinarán para que la autonomía de cada institución no afecte el espíritu de unión?

Hoy existe una comisión conjunta, integrada por directores de ambas comunidades, que está trabajando precisamente en eso: diseñar y definir la estructura que nos permita unirnos de la mejor forma posible. El objetivo final de todo este trabajo es muy concreto: entregarles a todos los socios, de ambas comunidades, una mejor vida comunitaria. Esa es la brújula que guía cada decisión que se está tomando en esa mesa, y en su momento compartiremos los resultados con el detalle que corresponde.

El Mercaz es hoy una institución grande, sólida y en crecimiento, y la comunidad sefaradí se suma a ese proyecto para potenciar su propia vida comunitaria.

Quiero terminar diciendo que esta es, probablemente, la decisión más importante que nos tocará tomar para los próximos 30 o 40 años.  No solo por el futuro de nuestra Comunidad Sefaradí, sino por el futuro de toda la Comunidad Judía Conservadora de Chile.

Agradecemos la gentileza y buena disposición de Andrés para compartir con nosotros su visión y responder nuestras inquietudes.  Como medio informativo comunitario, nuestro propósito es acercar a los socios el trasfondo de esta propuesta, entregando claridad y contexto para que cada uno pueda reflexionar y participar con conocimiento en la próxima Asamblea.

Recordamos también a nuestros socios que, tanto Andrés Nahmias como un director del Mercaz, estarán disponibles para responder inquietudes y dialogar directamente con la Comunidad durante los viernes, previo al servicio de Kabalat Shabat.